Esta mañana me he encontrado en el kiosko con esta portada de la revista "Actualidad Económica":

Desde hace unas semanas, la gran mayoría de los medios de comunicación generalistas están intentando que "seamos conscientes" de las intenciones de acabar con la moratoria nuclear de las grandes compañías energéticas con la excusa de la dependencia del petróleo y del gas (cuyos yacimientos se encuentran en zonas cada vez más inestables) y el aumento del consumo energético.
En España, los consumidores pagamos un 3.4% más de tarifa eléctrica para costear los gastos de la moratoria de la energía nuclear, puesto que esa es la fuente de energía eléctrica más barata y a las eléctricas había que pagarles lo que les cuesta la investigación y desarrollo de otros métodos de generación de electridad.
Ahora parece que ya no les sirve, y está convenciendo a los poderes fácticos de todo el mundo para que se acabe esta moratoria nuclear en muchos países, con la excusa de que no hay otro remedio, y que generar de otra manera les sale muy caro en comparación con lo que supone generar un kilowatio-hora con uranio.
Lo que no te contarán es que la energía nuclear tiene dos problemas MUY SERIOS:
1.- El peligro EXTREMO de seguridad que suponen las centrales nucleares para las culturas occidentales (y para el resto de la Humanidad), sobre todo en los últimos años tras los ataques terroristas de Nueva York, Madrid y Londres.
2.- NO EXISTE, a día de hoy, ninguna tecnología que sea capaz de mitigar o reducir la actividad radiactiva de los residuos generados por las centrales nucleares, y la única solución es depositarlos durante cientos de años en cementerios que suponen otro serio peligro para la sociedad.
Lo que no te contarán las grandes compañías es que la solución del problema energético que va a sufrir Occidente en los próximos años tiene una solución de raíz:
1.- Modificar el modelo de vida actual, basado en el derroche energético (transportes, industrias, servicios, uso doméstico)
2.- Mejorar la eficiencia energética de todos los equipamientos de los que disponemos (viviendas, transportes, electrodomésticos). Por ejemplo, en la industria del automóvil solamente se ha investigado en este campo cuando ha subido el precio del carburante. Debería ocurrir lo mismo en otros campos si el precio del kw-h eléctrico sube (por ejemplo, mediante tasas verdes).
3.- Investigar en nuevas fuentes de energía. Las compañías energéticas han comenzado a preocuparse de la energía eólica o las pilas de combustible solamente cuando han visto cómo los precios de los combustibles fósiles se han disparado, y han hecho peligrar sus márgenes, además de cuando los gobiernos de turno han subvencionado el kw-h eólico (lo que ha creado ingresos multimillonarios a muchas grandes compañías).
Debemos exigir a las grandes compañías que dediquen esfuerzos económicos a investigar nuevas formas de energía. La economía del Hidrógeno se prevé que cobre fuerza en el año 2020 (después de muchos años de I+D), y gracias a este combustible conseguiremos una fuente de energía ilimitada y nada contaminante. Sin embargo, estas empresas no han sabido hacer sus deberes.
También debemos exigir a los Gobiernos de los Estados de Occidente que promuevan el ahorro y la eficiencia energética mediante fórmulas imaginativas que impliquen a todos los ciudadanos de la Sociedad.